Diego Puertas

@misterpuertas

5 months ago

View on X

El mercado inmobiliario de EE.UU. está entrando en una trampa de liquidez. Nadie compra, nadie vende. Los precios se mantienen artificialmente altos. Y la Reserva Federal no mueve ficha. TRUMP lo sabe y lo usa cómo presión a Powell... ¿Qué está ocurriendo exactamente? [img:gXMIZB0ON]

Las tasas hipotecarias en EE.UU. siguen elevadas. Esto frena el mercado por ambos lados: Compradores no pueden asumir los costes financieros. Vendedores no quieren soltar hipotecas antiguas a tipo fijo bajo. Resultado: parálisis casi total en la rotación de viviendas. [img:r5V9lYjlH]

La oferta de vivienda nueva crece, pero no se vende. La de segunda mano simplemente no existe. Según los últimos datos de mayo: - Inicios de construcción cayeron un 9,8% - Permisos, un 2% - Ventas de vivienda nueva, un 13,7% [img:VXvtmy8MM]

En paralelo, las ventas de vivienda de segunda mano apenas repuntan: +0,8 % mensual. Pero la cifra anualizada (4,03 millones) es la más baja para un mes de mayo desde 2009. De hecho, hoy se ha conocido el dato de junio y se ha observado otra caída del 2,7% intermensual. [img:-mOzYYVD_]

Lo más llamativo: el precio medio de la vivienda usada ya supera los 435.000 dólares. Mientras que el de vivienda nueva está en 426.600 dólares el mes pasado. Es decir, el precio de segunda mano supera o iguala al de la vivienda nueva. [img:CtDAAxfgM]

¿Por qué? Porque la oferta de usada está en mínimos históricos. El inventario de vivienda nueva se acumula. Nadie quiere hipotecarse a los tipos actuales. Y aunque los precios de nueva construcción han caído desde 2022, no bajan lo suficiente para incentivar la demanda.

Si miramos a largo plazo, el índice Case-Shiller ajustado por inflación está un 90 % por encima de su media histórica. Solo hay un precedente similar: 2006. Y sabemos cómo terminó aquel ciclo. [img:IFV2su5pd]

No se trata de una burbuja de crédito como en 2008. Es una crisis de accesibilidad y falta de flujo. Nadie se mueve porque no puede. Y cuando no hay transacciones, no hay formación de precios real. Solo ventas forzadas, que suelen marcar mínimos.

Mientras no bajen los tipos estructuralmente o haya un shock externo (como aumento del desempleo o caída bursátil), es poco probable ver una corrección brusca. Lo más probable es un proceso lento de erosión de precios.

Por último, el contexto fiscal añade presión. Si los déficits públicos siguen creciendo, los rendimientos de los bonos seguirán altos, lo que mantendrá las hipotecas caras. De hecho, en septiembre ya vimos bajadas de tipos... ¡Y subidas de las tasas hipotecarias! [img:Jw-a9z95X]

En resumen: El mercado inmobiliario estadounidense está atrapado y se observa en cada dato. Una trampa de liquidez que, si se prolonga, puede tener consecuencias estructurales para la economía. Más detalles: t.me/misterpuertas

More from @misterpuertasReply on X

Page created with TweetHunter

Write your own